La edad no es, el único factor que contribuye al envejecimiento de
la piel. En realidad son los factores externos los que en mayor medida
determinan los cambios en sus características.
El tener una vida
sedentaria o con muchas preocupaciones, el llevar una alimentación que
no es particularmente saludable, fumar y beber en exceso y la exposición
excesiva al sol, entre otros, hacen que el órgano más extenso de
nuestro cuerpo se debilite, pierda su humedad natural y se arrugue.
Si
quieres tener una piel bella, debes abandonar los siguientes hábitos:
1. No fumes.
Si eres fumador o conoces a alguien que fuma, fíjate en la piel de los
pómulos, especialmente el área más cercana a la nariz, y te darás cuenta
de que los poros están abiertos, signo de que la piel comienza a
deteriorarse. Inclusive, las yemas de los dedos y los alrededores de la
boca se tornarán de un color grisáceo que no coincide con el resto de la
piel. La nicotina de los cigarrillos hace que los vasos sanguíneos se
contraigan en las capas superficiales de la piel. Esto hace que la
sangre llegue con dificultad, lo que significa que tu piel recibe menos
oxígeno y otros nutrientes necesarios para la belleza de la piel (como
la vitamina A por ejemplo). Además, los químicos que contiene el tabaco,
que son más de 4,000, dañan el colágeno y la elastina.
2. Evita beber alcohol.
¿Has escuchado hablar de que tomar mucha agua es indispensable para
mantener la piel hidratada y bella? Es cierto. El agua hace que tu piel
se vea más joven y bella. Pero si lo que te gusta es tomar alcohol,
estarás produciendo el efecto contrario: el alcohol causa deshidratación
lo cual priva a la piel de sus nutrientes vitales que la hacen parecer
opaca. El alcohol también causa que los vasos sanguíneos se dilaten, y
si bebes con mucha frecuencia puedes desarrollar manchas rojas o
dilataciones vasculares superficiales (que se conocen como las arañas
vasculares o “venas arañas”) que no se ven atractivas. Por cierto, si
tienes rosácea o psoriasis, el alcohol agrava estas dos condiciones.
3. No te frotes la cara para eliminar el acné.
Es cierto, el acné es una condición molesta y no es agradable a la
vista. Es un problema muy común y muchas personas en su afán por
quitárselo, se frotan la cara con fuerza pensando que de esa forma lo
van a eliminar. Pero no es así. Si frotas tu la cara muy fuertemente, lo
que haces es causar más irritación. Para tratar el acné, usa los
medicamentos indicados para el acné ya sea de venta libre o, si no te
funcionan, los recomendados por un dermatólogo.
4. No abuses de los baños calientes.
Si no quieres tener una piel seca y posiblemente hasta desarrollar una
dermatitis (una inflamación severa de la piel), evita darte baños o
duchas calientes que duren mucho tiempo. El agua cliente remueve los
aceites naturales de la piel mucho más rápido que el agua tibia o fría
causando resequedad.
5. Recuerda hidratar toda tu piel.
Hazlo por la mañana, después del baño para que la piel retenga la
humedad y se mantenga hidratada. Por la noche también puedes darte un
toque de crema hidratante para mantener la piel suave. Esto se aplica
tanto para la cara (busca cremas para el día con protector solar y otras
para la noche) como para todo el cuerpo. Así lucirás una piel llena de
vida.
6. Tomar Agua.
Finalmente haz ejercicio, consume una
dieta saludable (incluye muchas frutas y verduras) y evitar exponerte
al sol en exceso ya que también son claves para tener una piel bella.